Archivo del junio de 2009

Falsificaciones de calidad

Falsificaciones las hay de muchos tipos: ropa, accesorios, complementos, alimentarias, monetarias…

Hablaré hoy de las monetarias. De entrada los falsificadores de dinero son los más peligrosos, por cuanto introducen en el sistema billetes o monedas que carecen de valor. Si la falsificación es lo suficientemente buena, puede crear un serio problema a la circulación del dinero. Los afectados acaban siendo los mismos: los ciudadanos que, desconocedores de que llevan moneda falsa, pierden su dinero cuando alguien se da cuenta de ello.

Es evidente que es un tema peliagudo, pero me centraré en los “falsificadores de pacotilla”

En Argentina, hace unos días, saltó la noticia de que se había sobreseído el caso de un “falsificador” de dinero. Dicho así la cosa puede sorprender, pero en detalle no tiene desperdicio.

Carmelo Marcos Ribles estaba acusado de haber intentado abonar una compra, el 12 de abril de 2005, con un billete de 100 pesos falso. No contento con este primer intento,  pretendió repetir la maniobra dos días después con un billete de 50 dólares americanos. En principio, fue detenido sin fianza por “falsificador”. Días después fue puesto en libertad ¡por la falta de calidad de sus billetes!

Vamos, que Marcos utilizaba un escáner, una impresora normalita y papel blanco común. Evidentemente no cuela…

Hombre, si te pones hazlo bien. De esta manera no sabemos si compadecerle o reírnos del intento. Tampoco sabemos los motivos ¿y si el pobre Marcos andaba “corto” de pasta? ¡Ea! Hago una fotocopia y llego a fin de mes.

Ojalá todos los falsificadores fueran tan “ingenuos”

Nos vemos en la red.

Casi un mes después

Hace tiempo leí/escuché: lo urgente no deja tiempo a lo importante. ¡cuan cierta es la frasecita!

Hace un mes de mi último post y, a pesar de todo, me consta que este, mi pequeño rincón, ha seguido incrementando el ritmo de visitas. Concretando: pido disculpas a los nuevos y a los habituales por faltar a mi cita.

Cuando comencé a escribir, tan sólo pretendía (como muchos antes que yo) “divertir” a cuantos topasen con la página. Ya está bien de tanta crisis… algo hay que hacer para desconectar aunque sólo sea un par de minutos.

Pero a veces las cosas no son tan sencillas. Poco a poco, quizás siguiendo el ritmo de las noticias, los medios de comunicación, las “charletas” con colegas… fui introduciendo temas que, habitualmente, me ponen en el disparadero (ETA, maltrato, violencia de género…). En ocasiones he comentado sobre la política y los políticos (llegando a la conclusión de que, sean del color/ideología que sean, dan mucho juego). En fin, supongo que escribo según el día que tenga…

Ahora llevo casi un mes sin aparecer y no precisamente porque no haya tenido ganas, sólo me ha faltado tiempo. Una racha especialmente complicada me ha impedido acudir a la cita que tengo (conmigo y con los que, de vez en cuando, me leen) en este mi espacio.

Tal y como están las cosas en nuestra sociedad no sé muy bien que camino seguir. Me divierto buscando tonterías que me hacen reír, pero también necesito “desfogarme” cuando veo cosas que me enervan. Supongo que así somos todos.

Lo que sí os aseguro es que fin he vuelto con energías renovadas.

Nos vemos en la red.