Así empezó su clase un célebre profesor de la Universidad de Salamanca después de haber pasado un par de años en una prisión de Valladolid. La frasecita pasó a formar parte de la sabiduría popular y, de vez en cuando, alguien la utiliza…
Hoy me atrevo a utilizarla, pero esta vez es literal…
Decíamos ayer que el caso Filesa era una vergüenza, decíamos ayer que el caso Madoff arruinó la economía mundial, decíamos ayer que el caso Gil en Marbella era producto de una panda de chorizos que se quedaban con todo, decíamos ayer que la trama Gurthel arruinaría la reputación del PP en toda España, decíamos ayer que en el Ejido el alcalde cobraba 2.000 € por poner una baldosa, decíamos ayer que en Cataluña un famoso personaje se había quedado con el dinero del Palau de la Música, decíamos ayer que el alcalde de Santa Coloma de Gramanet estaba blanqueando dinero para (de momento) no sabemos muy bien qué, decíamos ayer…
¿Hasta cuándo? Hasta cuando los pobres paganos tenemos que seguir viendo como, todos los días, aparecen nuevos casos de corrupción que nos afectan directamente. Hasta cuando tendremos que seguir soportando que el dinero público se quede en manos de chorizos y mangantes y luego tengamos que pagarlo entre todos.
¿Cómo explicarle a nuestros hijos lo que es la honradez, si día a día ven (aunque no entiendan) que el camino más fácil para enriquecerse es hacerse político y trincar de las arcas municipales?
Mientras esto ocurre, y como decíamos ayer, miles (o millones, vete a saber) de españoles ven como su nivel de vida desciende, como su patrimonio es engullido por los bancos, Hacienda, Seguridad Social y demás “organismos autorizados”. Mientras esto ocurre nos quedamos en nuestras casas luchando por sobrevivir a una crisis que está hipotecando no sólo nuestras vidas, también el futuro de nuestros hijos y, si me apuras, de nuestros nietos.
¿Hasta cuando tendré que seguir escribiendo estas “pachotadas” en lugar de alegrarme la vida disfrutando de las noticias más chorras? ¿Hasta cuándo tendré que seguir viendo como amigos, conocidos y hasta yo misma hacemos verdaderos equilibrios para llegar a fin de mes mientras los chorizos, el Gobierno y los bancos hipotecan nuestra vida más de lo que nunca lo han hecho?
Nos vemos en la red.