Hace tiempo, por distintas razones, me propuse no hablar de temas como la política, terrorismo o maltrato.
En el caso del terrorismo, porque estoy harta de que, hablando de ellos, les demos una importancia que ni tienen, ni merecen. Hoy diré solamente que estoy muy contenta porque nuestro Gobierno (por lo menos en la superficie) a pesar de la tregua ofrecida por los miserables que se esconden detrás de un verdugo, sigue en su lucha por eliminarlos y continúa con las detenciones. Espero que no se les ocurra una negociación por lo bien que, dicen, se van a portar.