La familia. Fuente de alegrías y desdichas, remanso de paz y zona de guerra, ayuda cuando lo necesitas y puñaladas por la espalda en ocasiones pero, al fin y al cabo, es tu familia.
Todos tenemos algún pariente “indeseable”. Sea por la razón que sea, siempre hay alguien que no es lo que parece, que aparenta una cosa para, después, descolgarse por el lado opuesto. Pero, al fin y al cabo, es eso: tu familia.
En las familias se conocen todos: el tacaño, el espléndido, la pija, el tonto, la suegra… A pesar de todo, en la familia reina una especie de “ley dela manada”: los que forman parte de ella merecen ser defendidos y acogidos. Solo alguien que pertenezca a la manada podrá criticar a otro miembro de la comunidad: las agresiones externas no serán toleradas…
Algo parecido ocurre con la política. Dentro de un país los que gobiernan serían, algo así, como los patriarcas del clan, luego está el resto de la familia que somos nosotros, los ciudadanos de a pie: “acatamos” lo que “decida” el jefe de la manda. Diréis que me estoy metiendo en un charco del cual va ser difícil salir, pero demostraré que no.
Desde que llegó la crisis, unos más y otros menos, hemos tenido que ajustarnos el cinturón. Vemos con sorpresa cómo nuestros gobernantes andan dando palos de ciego para poner parches en lugar de aplicar soluciones contundentes, protestamos (poco, a juzgar por lo que dicen algunos) en familia y en tertulias de bar, criticamos a nuestro presidente porque se le ve más perdido que un pez en una fiambrera… pero, qué le vamos a hacer, es lo que toca. Nosotros lo votamos y nosotros lo aguantamos. Mientras todo quede dentro de nuestras fronteras no hay problema.
Pero ahora somos los presidentes de turno de la Unión Europea. Ahora debemos transmitir seguridad y aportar soluciones, debemos hacer ver a nuestros socios que somos capaces de salir de la crisis en la que nos vemos inmersos. Y ¿qué se le ocurre a Zapatero? Pues lo de siempre, lanzar un globo sonda para estudiar las reacciones…: “lo mejor va a ser que pongamos sanciones a aquellos países que, dentro de la Unión Europea, no sean capaces de cumplir con los criterios establecidos”. Claro, como globo sonda no está mal, lo que pasa es que el resto de los europeos no son como los españoles. Para empezar se han “jartao” a reír. Si va a haber sanciones, nosotros pagaremos la multa más alta…
Hoy ya se comenta que esa idea fue lanzada por Zapatero ante periodistas extranjeros y que “sólo era una idea”, en ningún momento “una propuesta en firme”.
Le Monde, The Times y muchas publicaciones europeas critican con saña a Zapatero, lo acusan de ser un líder débil y sin ideas… ¿Y qué? Eso ya lo sabíamos, llevamos mucho tiempo padeciéndolo, pero, como han dicho hoy algunos periodistas, no es una noticia nueva. Lo nuevo es que, ahora, no sólo sabremos nosotros cómo es nuestro presidente, se va a enterar todo el mundo… ¿Tenemos que defenderlo? Al fin y al cabo, somos la familia española…
De todas maneras, en todas las manadas, familias, grupos… cualquiera de sus miembros puede ser atacado si las condiciones obligan a ello.
Esperemos que el nuevo año “ilumine” a Zapatero y que el “honor” de nuestra familia no quede muy “tocado”
Nos vemos en la red