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La venganza es un plato que se sirve frío….

¿Cuántas veces has pensado en vengarte de alguien? Puede ser cualquiera: el que se te “coló” en la fila del autobús, el jefe que te hace la vida imposible, el vecino que se pone a dar golpes a las cuatro de la mañana, el cuñado “gracioso”…

Ahora ha llegado tu oportunidad.

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La tecnología es lo que tiene…

Arrancamos el año con ¿buen pie? ¿mal pie? Supongo que unos mejor que otros, es lo que toca…

He encontrado dos noticias que me han llamado la atención. Leyéndolas detenidamente y, salvado las diferencias obvias, ambas tienen un único objetivo; conseguir visitantes.

En el primer caso que comento, se trata de un sacerdote llamado Reverendo David Parrott, de la iglesia de St. Lawrence Jewry. Su parroquia está situada en pleno centro financiero de Londres. Desde hace algún tiempo, este avezado sacerdote, los fieles acuden con más regularidad a la Iglesia. ¿Motivo? Bendiciones.

En un mundo en el que la religión parece ocupar un lugar secundario en nuestras vidas, este hombre ha descubierto que las bendiciones obran milagros entre los feligreses. Claro que, hay que ver a quien vas destinadas benediciones: aparatos electrónicos. Sí, como lo estáis leyendo. Bendice portátiles, blackberrys, palms, teléfonos móviles…

La mecánica sencilla: acudes a un servicio religioso, depositas tu aparato en el altar y el sacerdote bendice todos juntos. Cuando acaba el servicio, recoges tu agenda, móvil… y te vas tan fresco con la bendición.

No sabemos mucho de los feligreses: si repiten, si funciona la bendición, si el sacerdote podrá seguir mucho tiempo con estas prácticas… A pesar de todo, mi enhorabuena al reverendo: parece que ha encontrado una manera de llenar su Iglesia.

La otra noticia que me ha gustado es la de una pareja inglesa que está rentabilizando los “secretos de alcoba”. Haber… no penséis mal… Karen, que así se llama la parte femenina de la pareja, se partía de risa con los monólogos que su marido soltaba de dormido. Por lo visto todo lo que el hombre tiene de “bueno”, “normal” y “encantador” de día, se convierte en otra cosa cuando sueña. Familiares y amigos disfrutaban con las parrafadas nocturnas de Adam. Karen se encargaba de contarlas y, además, tomaba notas…

Un día, la avispada Karen que es experta en Marketing, decidió grabar a su marido para poner los comentarios en un blog. ¿Tendría alguna visita?

Comentarios como: “No puedes ser un pirata si no llevas barba. Lo digo yo. MI barco, MIS reglas”, “Tu madre está en la puerta otra vez. Entiérrame, entiérrame profundo” y otras más subidas de tono, han hecho que en la última semana haya recibido más de 500.000 visitas desde 50 países distintos.

Como la cosa funciona, esta pareja ha decidido lanzar toda una campaña de marketing: promete vídeos (no solo el sonido) de Adam en sus diatribas homéricas, camisetas con las frases más destacadas, página en Facebook y demás parafernalia. Por supuesto la publicidad en el blog también está contemplada.

Como podéis comprobar, se trata de atraer visitantes a tu sitio, ya sea un iglesia o una página web. Igual esta pareja es una de las que llevó a bendecir sus aparatitos ¿será posible?

Nos vemos en la red.

Hola gente. Feliz Año.

Es lo que toca. Desde al año pasado no aparezco por aquí. Como he comentado, me encantan estas fiestas, aunque, la verdad, a veces me desbordan. La alegría de estar con la familia se empaña cuando se van, y no sólo por la distancia, también por el destrozo… La casa hecha unos zorros, el estómago con problemas de digestión, la cabeza como un bombo… A pesar de todo: balance positivo.

Podría empezar el año con noticias lúgubres (cosa bastante fácil por la abundancia de las mismas), pero lo dejaré para mañana. Hoy prefiero empezar hablando de cosas graciosas y fingir que el nuevo año no traerá malos vientos…

Pululando por la red me encontré con el campeón de la gilipollez. Título que, por mi cuenta y riesgo, he adjudicado a un agricultor algo peculiar.

Los agricultores son gente sacrificada que se pasan la vida dedicados a la tierra. Pero hay un tipo muy especial de agricultores: los de marihuana. La mayoría de ellos se conforman con cultivar una pocas plantas para tener “algo que fumar”, es tan caro el tabaco… mezclado sale más barato… Suele cultivarse en casa: en macetas de forma tradicional o, mucho más sofisticado, con cultivos hidropónicos. Sin embargo, hay quienes cultivan en el campo: echan unas cuantas semillas en un lugar poco transitado y dejan que la naturaleza haga el resto. Cuando llega el momento solo tienen que acercarse a recoger la cosecha: fácil, limpio y sin problemas. Claro está, corres el riesgo de que algún “avispado” te “robe” la cosecha.

Pues bien, un americano optó por esta última forma de cultivo. Echó las semillas y consiguió que seis de sus semillas se convirtieran en frondosas plantas. Se las prometía muy felices: “pronto tendré que cosechar”

Un día llegó a su jardín y, en lugar de sus amadas plantas, lo que encontró fue una nota con un mensaje y un número de teléfono. El mensaje decía algo así como: “Si quieres recuperarlas ponte en contacto con nosotros.” ¡Dios santo! ¡Esto es un secuestro!

Ni corto ni perezoso se puso en contacto con los secuestradores:

- ¡Si quiere recuperar sus plantas tendrá que pagar!

- Esto… 200€ serían suficientes????

- Bueno… es posible… pase por esta dirección y hablaremos.

Todo era demasiado sencillo, pero el ansia por recuperar las plantas pudo más… Cuando llegó se encontró con que los “secuestradores” no eran otros que las fuerzas de seguridad. Lo de la nota había sido un chiste. La policía pensó que nadie sería tan “gilipollas” como para llamar preguntando por unas plantas de maría… pero de gilipollas está lleno este mundo… Además, siempre nos lo dicen, en caso de secuestro no es conveniente negociar por nuestra cuenta, lo mejor es avisar a la policía… (je, je, je)

Nos vemos en la red.

Un estudio casi fallido

La Universidad de Montreal decidió hacer un estudio sobre “el impacto de la pornografía en la sexualidad de los varones y como forma la percepción que tienen sobre hombres y mujeres”. Fácil y sencillo.

Se buscan hombres entre veinte y treinta años para hacer dos grupos: los que afirman que la ven y los que no.

Aquí empezaron las dificultades. Para buscar candidatos que consumieran pornografía se dirigieron a vieoclubs: ¿Podrían poner este cartel para que sus clientes puedan llamarnos? En la mayoría de los casos la respuesta fue un contundente NO. Los sex-shops a los que se dirigieron dieron la misma respuesta. Al final el estudio se hizo con universitarios puesto que, los rectores de las universidades, fueron los únicos que les permitieron dirigirse a sus alumnos.

Luego vino otro problema: encontrar personas que NO hubieran visto nunca pornografía. Fue prácticamente imposible y el estudio quedó un poco cojo en ese apartado.

Dos años después el estudio finalizó con conclusiones curiosas:

- Todos los entrevistados confesaron que buscaban la pornografía en internet.

- Los casados consumen menos porno que los solteros, pero todos lo hacían en solitario.

- Solo se ven las escenas que gustan para el resto está el “avance rápido”

Uno de los estudiantes confesó que había fantaseado con realizar una orgía pero cuando tuvo la oportunidad “se rajó”.

Al parecer un estudio de este tipo no es tan sencillo de hacer como parece…

Nos vemos en la red

¡Up! Me pasé

Bueno, un fallo lo tiene cualquiera. A todos nos ha pasado alguna vez. Vas por la calle y, de repente, te das cuenta que te has pasado el sitio donde ibas. La cosa en sí no tiene mayor importancia: das la vuelta y regresas por donde has venido. Problema resuelto.

 

Lo malo no es que alguien se pase, lo malo es que el que tiene este tipo de fallo sea el piloto de un avión que lleva a bordo 144 pasajeros.

 

Esto le ha ocurrido hace un par de días a los pilotos de un Airbus 320 que volaba entre San Diego y Minneapolis. Se pasaron 230 km del aeropuerto donde debían aterrizar. ¡Menos mal que no andaban cortos de combustible, porque el “despiste” hizo que acumularan una hora de retraso en el aterrizaje! Debieron pensar ¡tierra trágame! ¿cómo explicamos esto?

 

Los pilotos, según dijeron luego, mantenían una acalorada discusión sobre la política mantenida por la línea aérea. Suponemos que lo harían a voces porque ni siquiera escucharon las llamadas que, desde la torre de control, les hicieron en reiteradas ocasiones.

 

No sabemos si los pasajeros fueron informados del problema real o simplemente les dejaron pensar que el retraso entraba dentro de lo “normal”. Sí sabemos que los pilotos han sido suspendidos por la aerolínea a la espera de los resultados de la investigación ¿?

 

Nos vemos en la red